Sobre mí

Tengo 25 años. Después de enterar dos décadas, un par de ellos los dediqué a la Medicina y el resto a la Psicología. Me considero una mujer sociable, muy apasionada en mis intereses (las cosas a medio fuego no se hicieron para mí), también reflexiva, innovadora y con una sensibilidad intuitiva muy marcada que me ha guiado inequívocamente hacia la senda de lo Holístico y Esotérico.
 
Creo en una Energía Suprema ordenadora y dual, que está tanto en la Naturaleza como en nuestro interior. Dios y Diosa reinan en nosotros, por tanto somos supremos arquitectos de nuestros destinos. Y debemos hacernos conscientes de ese gran poder mágico que impregna a la raza humana por el sólo hecho de existir.
 
Entre mis actividades favoritas están la lectura, la filosofía, la creación poética, el tejido a crochet, la cocina amateur, escuchar música (Joaquín Sabina, Mago de Oz y La Oreja de Van Gogh, por ejemplo) y por sobre todo aquellas actividades que impliquen el contacto con un otro. Amo el servicio a los demás y me siento dichosa de poder compartir mi conocimiento y experiencia en la medida de lo posible.
 
Como todas las personas he pasado por momentos críticos, de aquellos en que el mundo parece derrumbarse y caer en el sinsentido. Fue en uno de esos periodos de mi vida cuando la Energía Cósmica me guió hacia el Tarot. ¡Y fue Amor a Primera Vista!. Desde ese entonces, mi mazo de cartas Rider Waite pasó a ser el compañero de tantos días de trabajo y de tantas noches de estudio, meditación e interpretación simbólica.
 
En paralelo a esto comencé a trabajar con el Eneagrama de la Personalidad, y fue así como me adentré en los fascinantes parajes de la Terapia Holística.
 
 
Y aquí estoy en el Aquí y el Ahora; dispuesta a entregarte todo lo que he aprendido y a que tú me puedas entregar también. Porque la vida es eso; una constante retroalimentación.
 
 
 
Te dejo con una de mis citas predilectas:
 

"Me doy cuenta que si fuera estable, prudente y estático; viviría en la muerte. Por consiguiente, acepto la confusión, la incertidumbre, el miedo y los altibajos emocionales, por que ése es el precio que estoy dispuesto a pagar por una vida fluida, perpleja y excitante."

 
((Carl Rogers))